ABUSO SEXUAL EN CUMBRE INDIGENA DE BOLIVIA

La situación de violencia a la mujer en Bolivia, es moneda común, pero sumado a esto a la invisibilidad y complicidad del estado para ocultarlo y las instituciones públicas que no se sensibilizan con la victima hacen un combo imposible de superar, a tal punto que las victimas prefieren, a veces, directamente no denunciar, y si lo hacen, deben traspasar un martirio de parte de los funcionarios del estado, que provocan la misma angustia y dolor que la misma situación de abuso del victimario.

Esta misma descripción les sucedió a 4 hermanas originarias que participaron en un encuentro de comunicadores indígenas en Bolivia, el martirio de pasar por la injusticia que hace que las víctimas, no sean asistidas, y en todo momento sean juzgadas ellas, y no el victimario.

Sofía del Carmen Rainiqueo, con numero de pasaporte PO2176315 de nacionalidad Chilena del pueblo mapuche de la localidad  Lumaco Chile, y Erica Lucia Lincango Vilca, con numero de pasaporte 1713822516, de nacionalidad Ecuatoriana del pueblo originario Kitu de Panza de León, y Eliseth Libertad Peña Quistal con numero de pasaporte AT239907 de nacionalidad Colombiana del pueblo originario Nasa con domicilio en Popayan Colombia. Y Julieta Pérez Felipe con numero de pasaporte 1855726334, de nacionalidad Guatemalteca del pueblo Originario Mon de la ciudad de Huehuetango zona 12 Chimusinique, todas ellas de mayores de edad.

En la localidad de Tiquipaya se llevaba a cabo la tercera cumbre intercontinental de comunicación indígena, evento que organizaba el ministerio de comunicación y de salud de Bolivia, pero la cumbre indígena fue creada por los mismos indígenas comunicadores de diferentes países, pero el estado Boliviano se apropió de la organización y de la dirección de las temáticas, algo que entorpeció el verdadero desarrollo de la cumbre, que era el encuentro de comunicadores libres y no condicionados.

En primera instancia se dio un espacio militar para albergar a comunicadores indígenas que participaran en la cumbre indígena, pero los participantes se negaron por que vieron que el espacio no tenía condiciones de limpieza y porque era símbolo de todo aquello que perseguía y mataba a indígenas en los diferentes países.

Esto llevo a que se alojaran en un estadio de la Ciudad de Quillacollo, Polideportivo EVO MORALES. Quillacollo es conocido en Bolivia por ser una de las regiones donde más casos existen de abuso sexual, feminicidio y abuso infantil, que por cierto, es necesario recalcar que no hay dinero para refugios, atención a la víctima y capacitación real a los diferentes operadores del Estado que tiene vinculación con casos de violencia a la mujer en esa zona. Pero si hay dinero para enormes estadios con enormes presupuestos.

Cochabamba, región donde esta Quillacollo, hace tiempo que se declaró el alerta roja, situación que significa que existe muchos casos de feminicidio. En la ley 348 de Bolivia, existe la figura de alerta roja precisamente para actuar en situaciones de necesidad extrema por la gravedad y numero enorme de casos de violencia, pero aun así, los recursos económicos nunca llegan en su totalidad, se pierden en el camino y no logra modificar en plenitud la situación grave de violencia hacia las mujeres de la región de Cochabamba, ni la de Quillacollo.

El día miércoles 17 de noviembre por la madrugada, cuando la mayoría de los participantes se encontraba durmiendo  en diferentes salas del Polideportivo Evo Morales, fueron sorprendidas 4 mujeres por la presencia de un individuo, que luego se identificó como  Gary Roger Roque Quispe, en primera instancia este individuo se dirigió al colchón donde dormía en el piso la señora Erika  Lincango, quien  indica que alguien levanto la cobija y que le agarro la nalga, esto produjo que se despertara y vio a un sujeto acostado a su lado el cual estaba con el pantalón y la ropa interior abajo, y con la intención de abusar de ella. Puesto que también le había bajado la ropa interior a la víctima.

Al reaccionar Lincango, pues estaba en un sueño profundo, procedió a golpear al abusador y decirle que se fuera, quedando confundida unos minutos, hecho que aprovecho Roque Quispe y se dirigió al colchón de al lado donde dormía Julieta.

A ella también le bajo el pantalón y la manoseo, hecho que despertó a la víctima y procedió a golpearlo para que se fuera. No conforme con esto Quispe se dirigió a donde Dormía Sofía del Carmen, que estaba a unos pasos de las otras mujeres.

Sofía al darse cuenta que el agresor le bajo la ropa interior y la manoseo, ella se despertó y empezó a gritar y alertar que alguien la quería violarla y que prendan la luz, lo que produjo que huyera Quispe.

Al salir al pasillo se dirigió a otra sala donde había otras personas durmiendo. Allí también quiso abusar de Eliseth, pero esta al despertar. Fue rescatada por sus compañeros que prendieron la luz y dieron la alerta de que encontraron al agresor.

El sujeto logro escaparse pero un compañero de las victimas llamado Walter lo atrapo.

En primer momento el agresor falseo su identidad diciendo que era de Ecuador y que estaba tomando alcohol con una de las víctimas, pero luego esto se vislumbró que era falso.

Lo llamativo de todo esto fue la actuación de la policía que al ser notificado que el agresor estaba suelto en el polideportivo, la guardia del estadio se retiró a la calle dejando plenamente solos y desprotegidos a todos los indígenas que estaban durmiendo. Estos policías llamaron a móviles, pero no prestaron ayuda a la detención del abusador. También los oficiales querían hacer declarar a las victimas ese mismo instante, cuando las mismas estaban todavía en un estado de shock. Los policías amenazaban que si no declaraban en ese instante el sujeto podía quedar libre y no ser detenido.

Por suerte un comunicador indígena, Nelson Vilca de Argentina, que estaba especializado en el proceso de investigación de trata de personas y violencia en Bolivia, supo asesorar a las víctimas del procedimiento de denuncia a las víctimas y fueron al día siguiente a realizar la denuncia.

La policía solo quería que fueran las victimas a declarar, el investigador argentino se negó que vallan solas y las acompaño, en el camino llamo a varias organizaciones de género y abogadas para que puedan ayudar a las víctimas. Lo que produjo que cuando llego a la comandancia policial, y estuvieran dos abogadas de diferentes organizaciones que querían apoyar a las víctimas, un oficial, la capitana Galván, se dirigió al comunicador indígena y le dijo que no llame a nadie, que está solucionado, que no busque a nadie más.

Lo cierto que una de las dos abogadas fue acorralada por policías y la convencieron que se fuera que ellos se encargarían.

La segunda abogada llego con Nelson Vilca lo que determino que no fue abordada por los policías.

Los organizadores de la cumbre que pertenecen al ministerio de comunicación no dieron mucha ayuda, solo se ocuparon de hacer muchas promesas que luego no se concretaron.

La policía quería que hicieran las victimas una denuncia de instancia privada por el abuso, siendo que la ley estipula que sea de ámbito público, si fuera privado el marco de la denuncia, produciría que las victimas al irse del país, siendo todas extranjeras, produciría que nadie continuaría el proceso legal y el detenido sería liberado.

Pero la insistencia del comunicador indígena y la abogada produjo que la denuncia fuera de instancia pública lo que produce que la investigación continuara hasta el final, estando o no en Bolivia las denunciantes.

Luego de muchas horas y de dos días de muchos testimonios a la fiscalía, a la defensa del agresor, a la policía. Las víctimas se fueron de Bolivia con la certeza que El camarógrafo editor, Gary Roger Roque Quispe de 25 años que vive en el Alto y es de la Dirección de Comunicación del Municipio alteño, esta con detención preventiva, lo malo de esto es que en la audiencia donde se determinó esta detención Quispe amenaza a las víctimas y la policía no realiza acción alguna, pues estaban lejos y lo único que separa al detenido, era un metro y medio de vacío, el detenido no estaba esposado y si hubiera querido pudo haber lastimado de nuevo a las víctimas.

El delito al cual se le culpa al detenido es violación en grado de tentativa tipificado en el código penal en su artículo 308 y 308 bis con una posible condena de 6 a 10 años de privación de libertad.

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para aquellos que quieran informarse de la causa legal o quieran apoyar a las victimas les dejaremos contacto de la abogada y de la fiscalía que llevan el caso.

la abogada Melania Orosco Terrazas de la fundación voces libres celular de la institución 69410321 con domicilio de la institución en Quillacollo en calle 14 de septiembre casi Pacheco, al frente del mercado central de Quillacollo.

La fiscalía de Quillacollo su teléfono fijo es  4363742 y la abogada Gonzales y Torres son las fiscales que llevaron el caso.

se recuerda que es un delito de ámbito publico y es obligación del estado seguir con el caso hasta el final. Pero si la sociedad y las organizaciones sociales acompañan esta causa, el delito no quedara impune.


VER VÍDEO DE DECLARATORIA DE LAS VICTIMAS

 

 

 

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Acerca de vilcanelson

comunicador e investigador en derechos humanos
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